Discurso de Mariano Arana*

Familiares, amigos, correligionarios del gran legislador Rodney Arismendi. Señor Presidente de la Junta Departamental, Señor Rector, delegaciones extranjeras, vecinos y vecinas del Cerro de Montevideo.
Nos resultó muy grato recibir a la Fundación Rodney Arismendi hace ya algún tiempo, planteándonos esta iniciativa que acogíamos, como no podía ser de otra manera, con la mayor simpatía y agradecemos mucho por cierto, el esfuerzo que ha hecho la Junta Departamental para poder llevarla a cabo.
Creo que a Arismendi le hubiera gustado el sitio elegido. No es para menos. Me siento orgulloso como arquitecto, me siento orgulloso como uruguayo, me siento orgulloso como montevideano, también les digo la verdad, me siento orgulloso como Intendente de todos los montevideanos de haber podido llevar a cabo aquello que fue colectivamente aceptado, para transformar esta barriada del Cerro tan llena de historias. Historias gratas e historias ingratas. Pero la historia así se construye, a veces con grandes expectativas y enormes esperanzas y a veces con parciales derrotas, pero sabiendo que en esas parciales derrotas se está trazando el camino de un futuro venturoso para la mayoría de los pobladores.
Estoy seguro que se hubiera sentido contento de saber la multiplicidad de mejoras que se dieron en este barrio que de alguna manera fue también el suyo. Yo creo que hubiera estado contento de ver estas transformaciones que fueron decididas en definitiva por la propia ciudadanía y los propios vecinos, en las asambleas y a través de las autoridades locales, para transformar la playa del Cerro y generar esa preciosa rambla hecha con sensibilidad y con cariño. Porque no había derecho a que solamente en el Centro y la Costa Este se estuvieran haciendo inversiones. Creo que estaría contento con esta rambla que bordea esa bahía, esa magnífica bahía de Montevideo, jalonada precisamente con la presencia de ese cerro y de esta población cerrense.
Y creo que estaría también contento con la transformación que se hizo, ya hace varios años, en el viejo teatro, hoy totalmente renovado, Florencio Sánchez. Porque Arismendi no solamente fue un hombre combativo, un hombre consustanciado con su propio partido. No solamente fue un luchador, no solamente fue un periodista, no solamente fue un escritor, no solamente fue un teórico, sino que fue un hombre que luchó a favor de la cultura y nosotros este año lo hemos denominado en el ámbito municipal “año de la diversidad cultural”.
Creo que se hubiera sentido contento de saber que una imagen suya diseñada en su origen por Gonzalito -su gran compañero y su gran amigo- estaría hoy aquí presente festejando conjuntamente este lindo acto, esta preciosa asamblea montevideana, esta hermosa asamblea popular. Creo que estaría contento de verse aquí en este ámbito de transformación para darle dignidad a la entrada de esta gran población del Cerro, a esta gran barriada del Cerro.
Creo también que él vería esperanzado muchas de las transformaciones que en América Latina y en otras partes del mundo han ocurrido. Pero también la estaría peleando con vehemencia, como lo hizo toda su vida, en un compromiso que no conoció dobleces. Estaría denunciando esa guerra inhumana, salvaje, ilegal, ilegítima contra un pueblo absolutamente indefenso, en un momento trágico en el concierto internacional, desconociendo las reglas más elementales de la convivencia pacífica. Porque fue un hombre que luchó permanentemente por la paz, a favor de la convivencia pacífica. Por eso nos resulta muy grato que tantas vecinas y tantos vecinos estén aquí hoy, festejando este acto de pluralidad, de respeto hacia la multiplicidad de personas que fueron capaces de forjar la esperanza en el ámbito nacional.
Rodney Arismendi fue un hombre de inteligencia y fue un hombre de pasión. No creo en aquellas personas que solamente son capaces de apostar a su inteligencia sino en los que forjan las herramientas para lograr vertebrar su pensamiento. Pensamiento muy rico por cierto, como desarrollaba muy bien el Presidente de la Fundación Rodney Arismendi y lo señalaba Carlos Varela, Presidente de la Junta Departamental. Un pensamiento inteligente que fue capaz de traducir en términos nacionales y situados en el contexto histórico de nuestra revolución latinoamericana y uruguaya, con una lucidez que la historia está claramente reflejando, la historia política, la historia social y la historia cultural de nuestro propio país. Me siento por eso orgulloso de poder estar aquí hablando de Rodney Arismendi.
Además quiero invitarlos a todos al que creo el mejor homenaje que le podemos hacer a la figura de Rodney Arismendi. Así como ustedes han convocado a la ciudadanía montevideana y particularmente me han invitado a mí para estar aquí presente dialogando con ustedes, quiero yo invitarlos a todos ustedes al gran acto, que estoy seguro que Arismendi sería el primero en señalar con su presencia y con su voz, para el 27 de este próximo mes de junio. La convocatoria que la Intendencia Municipal de Montevideo hará a todo el pueblo uruguayo auténticamente democrático es para festejar la lucha de la masa obrera, del pueblo trabajador que supo enfrentar con valentía la barbarie que algunos parecen no recordar o no admitir. La barbarie que tuvimos que soportar los uruguayos y que tuvieron que soportar los latinoamericanos en horas de oprobio y de oscurantismo autoritario.
Allí, en una plaza, en una nueva plaza para celebrar los grandes hitos históricos de nuestro país, una plaza en la Unión, también ámbito de luchas obreras, Plaza de la Huelga General del 73. Los convoco a estar allí con todos nosotros, los convoco a estar con Arismendi ese 27 de junio, en horas cercanas al mediodía, porque será la forma con que evocaremos y rendiremos el mejor homenaje a aquellos que lucharon a favor de la democracia, a favor de la pluralidad, en contra de toda forma de macartismo.
Por eso amigos, compatriotas y vecinos, orgullosos estamos de estar aquí en esta barriada del Cerro, de haber inaugurado esta plaza y de poder abrazar a quienes son los familiares de una de las grandes figuras del siglo XX en nuestra política nacional.
¡Gloria a aquellos que han contribuido a forjar la historia patria!, entre ellos, justamente a esta figura que hoy estamos evocando.

* Arquitecto. Intendente Municipal de Montevideo.