El 7 de diciembre de 2004, en el Salón Azul de la Intendencia Municipal de Montevideo, la Fundación realizó un homenaje a Rodney Arismendi, conmemorando los 20 años de su retorno del exilio y el 15º aniversario de su muerte.
En ese marco se presentó la edición digital de la colección de la Revista ESTUDIOS en el período en que Arismendi fuera su director. Se proyectó un video que documenta el retorno de Arismendi y su compañera, Alcira Legaspi, Vicepresidenta de nuestra institución.



Palabras de apertura por el Prof. Ruiz Pereya Faget, Presidente de la Fundación Rodney Arismendi

Señor Embajador de la Federación Rusa en el Uruguay,
Doctor Yan Burliay,
Señor Cónsul General de Cuba en el Uruguay,
Raúl Gortázar,
Señora Alcira Legaspi de Arismendi, viuda de Rodney Arismendi,
Señora Senadora Marina Arismendi y señora Sonia Arismendi, hijas de Rodney Arismendi,
Señor Presidente del Consejo Asesor de la fundación Rodney Arismendi,
Doctor Wilfredo Penco.
Amigas y amigos:

La Fundación Rodney Arismendi ha convocado a este acto a sus socios cooperadores y a sus amigos para recordar y rendir homenaje a Rodney Arismendi al cumplirse 20 años de su retorno del exilio impuesto por la dictadura, y 15 años de su fallecimiento. Como tributo a su magna contribución a la historia de este país, también presentará la edición en dos discos compactos, la versión digital de la Revista ?Estudios?, del Nº 1 al 105, publicada bajo su dirección a lo largo de 39 años. A ambos aspectos, en particular al retorno de Arismendi y a la edición digital de ?Estudios?, se referirán el Doctor Marcos Carámbula y el Licenciado Luis Senatore, respectivamente. Agradezco, en nombre de la Comisión Directiva, a ambos, su valiosa colaboración.
El recibimiento del pueblo montevideano a Arismendi fue apoteótico. Desde el Aeropuerto hasta el centro, a lo largo de la Rambla, decenas de miles de uruguayos se congregaron, en un mar de banderas azul y blanca, rojas y tricolor para festejar su retorno a la patria. ¿A qué se debía este multitudinario recibimiento?
En mi opinión, a su conducta política en dos aspectos, particularmente, sobresalientes: su profunda identidad con los sentimientos democráticos de nuestro pueblo y su incansable lucha por unirlo para derrotar a la dictadura fascista y para profundizar la democracia.
A mediados de la década de los 50? fue el primero en advertir, -desde su posición de Secretario General del Partido Comunista del Uruguay- que el país que había construido, desde comienzos de siglo, la burguesía reformista había llegado irremediablemente a su término. Disponiendo del método científico marxista-leninista, explicó con claridad, cuáles eran las causas de la crisis estructural que acababa con el proyecto reformista. La Declaración Programática del Partido Comunista del Uruguay, de 1958, expresaba: ?La contradicción principal de la estructura económico-social del Uruguay es la contradicción entre las fuerzas productivas que pugnan por desarrollarse y las relaciones de producción basadas en la dependencia del imperialismo y el monopolio de la propiedad privada de la tierra, que frenan ese desarrollo. Ella se expresa también en la contradicción entre el imperialismo, los latifundistas y los grandes capitalistas antinacionales, y todo el pueblo uruguayo, los obreros, agricultores y ganaderos pequeños y medios, los intelectuales y estudiantes, los empleados del Estado y privados, los jubilados y pensionistas, los artesanos y pequeños comerciantes, y la burguesía nacional?.
Esta es la tesis fundamental interpretativa de la crisis uruguaya y sus efectos sobre la estructura de clase de la sociedad nacional. Social y políticamente quedaba planteada, al mismo tiempo, la respuesta para resolverla. Existía una línea gruesa divisoria entre las fuerzas económicas muy poderosas que controlaban la economía, por un lado, y el pueblo del otro, también agrupado en capas sociales diferentes pero asfixiadas todas en sus posibilidades de desarrollo, por la oligarquía y el imperialismo fuertemente entrelazados. Este análisis clasista del pueblo, exigía, según Arismendi, la presencia de un poderoso Partido Comunista, marxista-leninista de cuadros y de masas que asegurara el rumbo estratégico de esta primera fase de la Revolución, liberando las fuerzas productivas de la opresión oligárquica e imperialista, que no alteraba las relaciones de producción capitalista, hasta la superación de este modo de producción y el ingreso a la sociedad socialista.
Los partidos políticos tradicionales, expresiones de esos intereses, organizados en torno a divisas, que se utilizaron para identificar a los bandos enfrentados en las guerras civiles, utilizaron habilidosamente la herencia emotiva de esa historia sangrienta, para enmascarar su verdadero rostro y frenar el desarrollo de la conciencia cívica de las grandes masas. No existían diferencias programáticas sustanciales entre ellos como lo señalaron en su momento Andrés Lamas y Bernardo Prudencio Berro que intentaron, infructuosamente, la fusión de ambos bandos. Y si existieron, fue en el período de 1903 a 1958, desapareciendo luego de la muerte de Luis Batlle en el año 1964.
No obstante, la tarea de unir al pueblo, tras un programa común liberador, era ciclópea. La izquierda (o las izquierdas si queremos ser más precisos), que ya se había organizado en partidos políticos a comienzos del siglo pasado, permanecía dividida por diferencias ideológicas acerca de la vía estratégica a seguir para llegar a la sociedad socialista e incluso valoraciones antagónicas sobre la experiencia socialista que se había iniciado con el triunfo de la Revolución de Octubre de 1917, en Rusia.
Arismendi no tenía dudas que el proceso unitario debía empezar por la unidad de los partidos de izquierda cuya influencia crecía entre los obreros organizados y las capas de la intelectualidad. Pero las dificultades señaladas se interpusieron, a pesar del insistente llamado de Arismendi para superarlas, retrasando el proceso, si bien el triunfo de la Revolución Cubana, el 1º de enero de 1959, creó condiciones más apropiadas para la tarea unitaria emprendida por Arismendi. Toda la década de los 60? fue un duro batallar en que la concepción arismendiana se fue afirmando en la clase trabajadora y en las capas medias montevideanas y de las principales ciudades del interior mientras desgajamientos importantes se comenzaban a producir en los partidos tradicionales. La coronación de este combate de más de una década, cristalizó recién en febrero de 1971 con la creación del Frente Amplio. Los resultados electorales de ese año confirmaron que el dominio absoluto que habían ejercido los dos partidos tradicionales en nuestra vida política, era seriamente cuestionado por una nueva fuerza política de una base social antioligárquica y antimperialista, que esgrimía un preciso programa de liberación nacional.y destinada en el futuro a ganar el apoyo de todo el pueblo uruguayo. A partir de un peso electoral del 10% en 1954, la imparable acumulación de fuerzas populares culminó el pasado 31 de octubre, con la obtención del apoyo mayoritario absoluto de la ciudadanía, la conquista de la Presidencia de la República y la mayoría absoluta en ambas cámaras del Parlamento. Una estructura política bipartidista, que había nacido con la República, fue definitivamente quebrada pasando los viejos partidos sumados a integrar una oposición minoritaria, iniciándose así una nueva época histórica de imprevisibles posibilidades.
La respuesta de la oligarquía y el imperialismo, al naciente Frente Amplio, fue el golpe de Estado del 27 de junio de 1973, cuyo objetivo fue destruir al Frente y en particular al Partido Comunista del Uruguay, considerado el verdadero ideólogo de esa concepción política. Intento vano que el pueblo dio justa e histórica respuesta en noviembre de 1980, y luego, derrotando las desesperadas maniobras del Parque Hotel, asestando así un golpe mortal al régimen.
Instalada la dictadura, cuya ferocidad marca el período más negro de nuestra historia, Arismendi pasó a la clandestinidad, siendo detenido y luego desterrado. Y aquí se revela una de las facetas más notables de su personalidad de dirigente político marxista: su gran flexibilidad táctica al lanzar y poner en marcha la idea de la unidad de todos los uruguayos demócratas, independientemente de su ubicación política partidaria, para derrotar a la dictadura. Esta postura fue adoptada con la mano firme en el timón y junto a él la ?carta de navegar? para ?enfrentar los embates de las olas?, si me permiten ustedes utilizar la metáfora de nuestro José Enrique Rodó.
Esta amplia convergencia democrática provocó, en el exterior, el aislamiento del régimen hasta tal punto que Estados Unidos que había apoyado el golpe liberticida le retiró la asistencia militar al régimen mientras que en el país, esa convergencia impìdió, con el plebiscito de 1980, la institucionalización de la dictadura, creando las condiciones para el restablecimiento de la democracia en toda su plenitud, esfuerzo coronado por el éxito en 1984, como ya he señalado.
Son en mi opinión, estos rasgos rápidamente esbozados de su actuación política, caracterizada por su amor al pueblo y a la democracia y la confianza de que, al final del camino iniciado, nos espera el Socialismo, que nuestro pueblo, junto con otros pueblos explotados de América Latina y el mundo, construirá creativamente, lo que explica el entusiasta reconocimiento que Arismendi recibió al pisar nuevamente suelo uruguayo.
De todo este largo combate es testimonio insustituible, la colección de la Revista ESTUDIOS que la Fundación lanza hoy en edición digital. Es el esfuerzo mayor que ha emprendido nuestra organización, que ha exigido una labor muy dura, paciente y voluntaria para alcanzar la meta perseguida y que ustedes podrán apreciar al ingresar al mecanismo tecnológico que sirve de soporte a la edición. En este trabajo, que ha llevado muchos meses y jornadas extenuantes, quiero mencionar el especial aporte de la Licenciada María Ferreira y de nuestra entrañable Alcira Legaspi de Arismendi, inseparable compañera del gran repúblico, donde sus largos años no han mellado su inteligencia, su capacidad de trabajo y su incansable lucha. Ambas asumieron la dirección, coordinación y corrección de la edición. También brindaron una colaboración invalorable la Profesora María Luisa Battegazzore, la Educacionista Nancy Carbajal, el joven técnico Juan Manuel Mazzara y la diseñadora gráfica Mara Olivera. La responsabilidad técnica general correspondió al señor Jorge Iglesias.
Ahora serán ustedes, más los investigadores -a quienes corresponde reconstruir y escribir la verdadera historia del país-, más la juventud y el público interesado, quienes tendrán a disposición una de las fuentes más importantes para conocer mejor casi cuarenta años fundamentales de nuestra vida política en la que se fue forjando con elevada conciencia y tenacidad, uno de los procesos políticos más originales en el mundo.

Muchas gracias.


Recibimiento popular a Rodney Arismendi: testimonio del Dr. Marcos Carámbula.

Queridos compañeros, compañeras y amigos:
En primer lugar mi agradecimiento a la Fundación Arismendi por habernos invitado, y particularmente a Alcira, con quien mantenemos un gran afecto desde siempre. Resulta para mi un altísimo honor esta invitación, como lo fue en su momento el integrar la delegación que acompañara a Arismendi en su retorno a Montevideo.
Mi saludo también a ese extraordinario esfuerzo que es la edición digital de la revista ESTUDIOS, que sin duda será un aporte para todos nosotros en momentos de estudio, de reflexión y de expectativas.
En verdad, Alcira nos sugirió recordar el retorno de Arismendi a Montevideo en aquel momento y aquellas circunstancias. Hablaremos en una apretada síntesis de los sentimientos en aquel momento, en un año sin duda muy especial para los uruguayos, los que estaban viviendo afuera con la expectativa de acercarse al país, los que estaban todavía en prisión con la expectativa de la libertad, los compañeros que estaban saliendo de la cárcel reencontrándose con la familia, con los amigos, con los compañeros, con los camaradas. Un año en si mismo contradictorio, un año de mucha esperanza, de mucha pasión, de mucha lucha del pueblo uruguayo, pero al mismo tiempo también de dolor.
No podemos olvidarnos que en ese 84 asesinaban a Roslik en Río Negro, tal vez la última víctima de la dictadura que se estaba yendo, pero que dio su zarpazo final en un hombre cuyo único delito era ser médico en su pueblo y haber estudiado en la Unión Soviética.
Un año cargado de acontecimientos tan significativos, como el retorno de Hugo Villar, también recibido por miles de compatriotas, y que era el primer retorno al Uruguay de una figura política frenteamplista; el retorno, no tan expresivo numéricamente pero de tanto valor, por el valor de la ética, del Dr. Hugo Sacchi. Hoy veíamos justamente su foto retornando acompañado por los compañeros más cercanos, con toda su fuerza, con toda su vitalidad, y planteando los problemas de la ética que a todos nos preocupaban.
Año donde se entrecruzan la liberación de Massera , de Seregni, la vuelta de los hijos de los exiliados, la huelga de hambre de Germán Araujo. El ayuno de Perico Pérez Aguirre y los curas que acompañaban aquellos primeros de mayo del 83 y del 84.
En definitiva fueron años de circunstancias especiales, cuando avanza la unidad del pueblo uruguayo más allá de sus banderas por la democracia y la libertad.
Para el retorno de Arismendi desde Buenos Aires concurrimos un grupo de compañeros, trabajadores, gente de la cultura, Germán Araujo, Rodríguez Camusso, estaban Massera y Altesor, compañeros que actuaron en la clandestinidad, dirigentes sindicales... Fue el encuentro en Buenos Aires de muchos que lo conocíamos a Arismendi sólo a través de su obra, de su presencia permanente, de su comunicación constante desde el exilio, con la gente que aquí estaba luchando por la libertad, por el pueblo uruguayo.
Y recordamos hoy con emoción este encuentro a caras descubiertas después de tantos años, en la calle, en la plaza, en el acto en donde paró por primera vez Arismendi, esa formidable caravana, las banderas rojas, uruguayas y del F.A., el corazón de aquel partido todavía clandestino, ilegalizado, con unas banderas recientes de la Democracia Avanzada con la paloma de Germán, y un formidable discurso de Crotoggini acá mismo, en la explanada municipal, dándole la bienvenida a Arismendi que retornaba a su patria y a su partido que aún estaba clandestino, esa expresión que era la democracia avanzada, a tanta gente que por primera vez salía a la calle a cara descubierta.
Decía Arismendi: ? la gente uruguaya (cuando él se definía al llegar, con su carácter indómito, sin poses), el uruguayo no es matón, aún en los momentos más difíciles recurre a un chiste para sacarse impotencia, pero ha probado su valor, su firmeza enfrentando la dictadura, en defensa de sus concepciones ideológicas; ese uruguayo con su sicología formada en un carácter laico, un amor a la libertad, a la democracia, más allá de que eso a veces trata de tergiversarse. Sobre esa base y esas dimensiones es que se debe pensar el camino al socialismo.?
Un movimiento obrero de larga tradición clasista, insobornable, impenetrable para el juego político, para el burocratismo; la convicción democrática de la juventud, del estudiantado, de la intelectualidad, hijos de la escuela pública, la base, la fuerza, la razón y la raíz de ese pueblo es sin duda la razón por la que hoy estamos festejando.
A nuestro entender lo más significativo en aquel momento fue su definición clara del concepto de democracia avanzada hoy más vigente que nunca, y su llamado a la participación, al compromiso, a la solidaridad. Sin duda que en ese concepto de democracia avanzada, que nos une hacia el futuro, está la explicación y el fundamento de esa serena expectativa que el pueblo uruguayo ha mostrado en estas horas, esa expectativa para construir un proyecto de país, y Arismendi lo hizo en aquel momento en las condiciones más adversas. Y hoy está ante nosotros hacia adelante, involucrando a la sociedad en su conjunto en su construcción.
El hombre es sin duda el producto de su obra y si algo quiero decir brevemente es que ese reencuentro con Arismendi fue la obra de la militancia y de la clase obrera con su pueblo, de devoción a esa causa, de aprendizaje sin límites en la lucha. Arismendi recordó en aquel momento, eso que le gustaba decir a Atahualpa del Cioppo: Doctorarse de hombre aprendiendo de los errores.
Decía Arismendi: ? He dicho recientemente que no hay partido que no cometa errores, ni hombres que no cometan errores?. Si habremos asumido y tenemos presente esto...!!! y agregaba Arismendi: ? no nos equivocamos en lo esencial, en la voluntad de lucha por la unidad del pueblo, de los trabajadores, de los intelectuales, para construir una sociedad más justa, de paz, de progreso social, de profundización de la democracia hacia el pan y la justicia? Y señalaba con gran visión ?se ha agrandado en el mundo y en nuestra América Latina la palabra unidad? decía en aquel momento: ? la principal victoria de la clase obrera y del pueblo es haber creado una alternativa de gobierno.? Y vaya si tenía razón entonces!
Y a mi me parece que es necesario rescatar con toda fuerza y convicción claramente todas las corrientes que desde la teoría y desde la práctica construyeron la unidad de la clase obrera y del movimiento político.
Lo recordamos en las calles del Cerro, del Paso Molino, de la Teja, de Nuevo París, de la Curva de Maroñas, en la Universidad parado con Alba Roballo junto al féretro de Grauert. Y con nosotros caminando junto al de Líber Arce en el 68. Más que nunca esa concepción de obreros y estudiantes unidos y adelante. Y finalmente rescatar su humanismo y su autenticidad como, quizás, sus mayores valores. Recordar, al decir de Ho Chi Minh, que había encontrado las raíces de su patria recorriendo el mundo.
Por último compañeros, recordar algo que decía Arismendi en un reportaje ya de los últimos tiempos:?difícilmente yo llegue al año 2000, pero si no llegamos, estaríamos contentos de que alguien dijera que habíamos trabajado obstinada y sinceramente para que el mundo y el país llegaran a esta nueva luz de amanecer?
Se lo estamos diciendo con todo corazón.
Muchas gracias.

(Versión tomada de la grabación y no corregida por el autor)



Presentación de la edición digital de la revista ESTUDIOS por el Soc. Luis Senatore

Saludo a los compañeros y compañeras presentes en este encuentro en el que recordamos a Rodney Arismendi, cuando los uruguayos estamos viviendo una revolución política a partir del resultado electoral del 31 de octubre.
La Fundación se complace en presentar la versión digital de la revista ESTUDIOS ?Políticos- Económicos- Filosóficos- Culturales, de la cual fue fundador y director Arismendi hasta el número 105, por considerar que en ella se ofrece una expresión destacada de su valioso accionar tanto en el terreno práctico como en el teórico. Este objetivo se ha logrado por el trabajo sistemático y abnegado de un equipo de compañeras, bajo el impulso de Alcira.
Inicialmente me propongo presentar las características generales de la versión digital y posteriormente realizaré algunas reflexiones sobre el significado de este acontecimiento editorial

Se trata de dos CDs que contienen la totalidad de las Revistas Estudios bajo la dirección de RA.(de la Nº 1 a la Nº 105)

Veamos algunos aspectos de la ficha técnica y etapas de la edición de la Revista Estudios
Dirección: Rodney Arismendi.
Subdirección: José Luis Massera y Eduardo Viera a partir del N° 102.
Se pueden distinguir tres grandes etapas de la revista, ligada a los avatares de la vida política del país:

Una primera etapa, desde su inicio y hasta el golpe de estado de 1973, en que la Secretaría de Redacción es desempeñada por Rita Ibarburu y que abarca del Nº 1 al 67.( febrero de 1956 a junio de 1973, 17 años) Se deja constancia que el número 67 circuló durante los días de la huelga general.

Una segunda etapa, la del exilio. Rita Ibarburu se encuentra en prisión. Asumen Julio Rodríguez y Oribe Irigoyen del Nº 68 al 92. (Junio de 1978 a diciembre de 1984, 6 años). En el exilio se editaron 25 números que fueron distribuidos en 33 países de los cuatro continentes. Asimismo es necesario resaltar que en esta etapa circularon reproducciones de ESTUDIOS en el interior del Uruguay en forma clandestina. Entre otros, los números 78 de marzo de 1981, el número 83 de julio de 1982, el número 85 de enero de 1983 y el número 88 de octubre de 1983.

Por último una tercera etapa que se inicia con la reconquista de la democracia, del número 93 al Nº 105 (junio de 1985 a octubre de 1989)
Rita Ibarburu retoma el cargo hasta el N° 101.
Actúan como Secretarios de Redacción en diversos números, Julio Rodríguez, Oribe Irigoyen, Washington Benavídes y Heber Peláez

Algunos datos cuantitativos:

Tiempo de publicación: de febrero de 1956 a octubre de 1989. (33 años de existencia)
Se interrumpe durante 5 años por la dictadura desde julio de 1973 a junio de 1978.
Total de números publicados: 105.
Total de revistas editadas: 94 (algunos números se editaron dobles).
Cuadernos y suplementos: 18 (dato incompleto).
Secciones fijas de la revista: 16.
Temas tratados: 87 (estimativo).
Total de páginas de la Nº 1 a la 105: 11.107.
Total de páginas de los suplementos: 547.
Total de autores: 420.
Total de notas: 1.742 clasificadas de la siguiente manera:
Artículos teóricos (editoriales, análisis): 919
Documentos (PCU, Frente Amplio, Convención Nacional de Trabajadores, Movimiento Comunista Internacional): 149
Testimonios: 17
Culturales: 278
Bibliográficas: 239
Varios: 140
Ilustraciones: 175
Se reproducen obras de 85 artistas plásticos.

Algunas puntualizaciones de carácter técnico en referencia a esta edición digital:

1°. Se ha procurado la máxima fidelidad con las revistas originales que componen la colección que se ofrece en versión digital, tanto en los textos como en las reproducciones de obras de arte y fotografías que las ilustran. Ello ha demandado una ardua tarea que incluye la restauración de muchas páginas o de ejemplares enteros como es el caso de ESTUDIOS 5/6.
Asimismo, por las características del formato de esta versión, algunos títulos y textos compartidos en dos páginas debieron ser objeto de modificaciones en la diagramación.
2°. Cada revista contiene el índice respectivo y la nómina de autores. Los ?buscadores? no pueden ser la reproducción de los índices completos sino que deben ajustarse a su función de conducir al lector a la apertura de una determinada revista. Por ello, para su confección, se priorizaron aquellos autores nacionales que ofrecen, tanto un número significativo de trabajos como una temática de actualidad o de validez histórica. En otros casos se tuvo en cuenta el tema abordado. Esta selección no significa un juicio de valor; sino la adopción de un procedimiento para guiar al lector en la búsqueda de las revistas que ofrece la colección.
3°. Diversos autores usaron seudónimos. En los casos en que pudieron ser aclarados se deja constancia en el ?buscador?.
4°. Títulos extensos que se mantienen completos en la reproducción de la revista fueron reducidos en el ?buscador? por requerimientos técnicos. Lo mismo en relación al número de la revista. Cuando un ejemplar corresponde a dos números el ?buscador? marca solo el primero.

Algunas reflexiones sobre el significado de este acontecimiento editorial

1. ¿Qué objetivos motivaron en su momento la edición de la Revista teórica de un partido político como el PCU?
Es bueno recordar la instancia en que se adopta la resolución de editar una revista teórica del PCU: En el XVI Congreso del Partido Comunista de Uruguay (julio de 1955) se señala que en el trabajo de propaganda, el partido debe asignar, entre otras gran importancia a las siguientes tareas: ?Editar la revista del partido como elemento principal de estudio de los problemas de la realidad nacional y de difusión de las mejores experiencias internacionales?.
Los objetivos de la edición de ?Estudios? fueron:
-Divulgación del marxismo- leninismo.
-Estudio crítico de las realidades nacional y latinoamericana y de la multilateral experiencia de la lucha de clases en Uruguay. Los mismos se establecen con claridad desde su propio nombre: Estudios, Políticos, Económicos, Filosóficos, Culturales del Uruguay.
Fue un llamado a la investigación, al análisis de la realidad para su transformación, a mirar esa realidad en sus múltiples dimensiones, sin reduccionismos, sin estereotipos, desarrollar una cultura política con el estilo del análisis concreto de las situaciones dadas, con capacidad de propuestas serias e informadas sobre los distintos temas.

En este plano se debe subrayar la actualidad e importancia del estímulo a la investigación en el uruguay de hoy, donde la inversión en este rubro es apenas el 0.25 del PBI.

2. Se coloca en circulación para los estudiosos, investigadores, académicos, periodistas, o simples ciudadanos de todas las latitudes geográficas, interesados en la historia reciente de nuestro país, un material de difícil o casi imposible acceso hasta el presente. Al mismo tiempo la edición digital de la colección de ESTUDIOS es de excepcional importancia porque suministra insumos fundamentales para la reflexión sobre temas de la actualidad. Veamos solo algunos ejemplos, para ilustrar dicha afirmación.

En su primera etapa de existencia hasta el golpe de estado de 1973, la revista aporta información y opinión para la comprensión del largo y complejo proceso de gestación de la unidad política, que en medio de la participación de grandes masas, luego de diversas etapas culmina en la creación del FA, y que hoy se ha transformado en gobierno.

En el periodo del exilio, en sus páginas se encuentra el testimonio de la lucha clandestina por la libertad y la democracia, facsimiles de prensa clandestina y diversos documentos de organizaciones antidictatoriles y al mismo tiempo se registra el formidable movimiento de solidaridad internacional (afiches, publicaciones, llamamientos, de organizaciones de todos los continentes) con la brega antifascista del pueblo uruguayo y de repudio a la represión. (cárcel, torturas, desapariciones)
Todos los análisis, opiniones, testimonios, documentos, son parte de la historia del movimiento popular (lo que podemos denominar la memoria popular vs. la memoria desde el poder), que habilita al análisis, el estudio, de ese sujeto, a través de su propia identidad y no desde su caricatura.

Asimismo, en el tercer período de la revista, uno de los temas ejes de su atención es el tema de la democracia reconquistada y especialmente de cómo avanzar en democracia hacia los cambios en que ?los mas infelices sean los mas privilegiados?.

Todos los temas señalados, las claves de la gestación de la unidad de la izquierda, los rasgos centrales de la lucha antidictatorial y la reflexión sobre la democracia y su futuro desarrollo, entre tantos que podríamos resaltar, revelan la utilidad que para la comprensión de la sociedad y la política del siglo XX tiene la edición digital de la Revista ESTUDIOS.

Finalmente, y con satisfacción quiero señalar que el esfuerzo de la Fundación ha sido fructífero, ya que ha culminado con este resultado y también que la lucha y la entrega de muchas generaciones de compatriotas a lo largo de muchas décadas no han sido en vano.